El nuevo Mazda3 ha logrado la calificación de cinco estrellas que otorga Euro NCAP tras las últimas pruebas realizadas. Siguiendo la estela de la berlina Mazda6 a finales del pasado año, el compacto es el segundo modelo de la marca japonesa en lograr la máxima puntuación bajo los nuevos y estrictos tests de impacto del organismo europeo.

El nuevo Mazda3 ha obtenido unos resultados excelentes en las cuatro categorías de Euro NCAP: Ocupantes Adultos, Ocupantes Infantiles, Usuarios Vulnerables de la Carretera (seguridad para los peatones) y Asistencia a la Seguridad. Ello se debe a tres factores principales: la incorporación de la última y más avanzada Skyactiv-Vehicle Architecture, que ofrece una carrocería de alta rigidez, ligera y con una gran capacidad de absorción de impactos; un mayor número de sistemas de seguridad activa i-Activsense, que contribuyen a ayudar al conductor a identificar riesgos potenciales y a reducir los posibles daños; y por último, una mejora en la seguridad de los peatones.

Con una increíble puntuación de 98% en el apartado de Ocupantes Adultos, el nuevo Mazda3 consiguió la máxima calificación tanto en impacto frontal como lateral. El Sistema de asistencia a la frenada en ciudad de Mazda también obtuvo máximas puntuaciones en los test de baja velocidad, con colisiones evitadas en todos los posibles escenarios. Destaca también un excepcional 87% en Ocupación Infantil, que incluye la mayor suma de puntos para la protección a los más pequeños en los test dinámicos, tanto en choque frontal como lateral.

En cuanto a la categoría de Usuarios Vulnerables de la Carretera, las pruebas concluyeron con un destacado 81%, con resultados especialmente satisfactorios en la protección de la pelvis y piernas de los peatones. Por último, en Asistencia de Seguridad, el nuevo Mazda3 consiguió una nota del 73%,  todo gracias a la eficacia de sus sistemas de seguridad i-Activsense.

El comportamiento dinámico que caracteriza a toda la gama de modelos Mazda es un reflejo del éxito de la tecnología Skyactiv. La aceleración lineal y predecible, la frenada o el tacto de la dirección son elementos que, sin duda, han contribuido a este buen resultado logrado por el nuevo Mazda3, ya que un coche más fácil de conducir y más noble en sus reacciones reduce la probabilidad de accidentes, además de reforzar el placer de conducción propio de Mazda.