En todo el mundo, la marca Mazda es ampliamente respetada como una marca repleta de calidad, confianza y velocidad. Modelos como el RX-7 y MX-5 han sido la esencia del éxito de Mazda tanto en la carretera como en las pistas de carreras.

Los clubes de aficionados existían en los cuatro rincones del mundo, con grandes reuniones de clubes y abundantes series de carreras competitivas. Una de esas series es el Campeonato Mazda MX-5 organizado por British Racing y Sports Car Club, en el que más de 100 pilotos se inscribieron para competir en la carrera de 2017 y 70 MX-5 se llevaron a la parrilla para el final de temporada en Donnington Park.

Con un montón de grandes carreras a sus espaldas como columna vertebral, uno tiene que preguntarse por qué Mazda nunca se ha aventurado en el vertiginoso mundo de la Fórmula 1 ya que el deporte podría acoger a un nuevo fabricante sin ningún problema.

El dominio de Mercedes en los últimos años ha continuado en 2018 ya que Lewis Hamilton ganó un quinto título mundial en el Gran Premio de México y parece que será el favorito para ganar el Gran Premio de Brasil con una cuota 2 en Betway desde el 1 de noviembre.

Sin embargo, en 2021, comienza una nueva era en la Fórmula Uno con un cambio en las especificaciones de motor, lo que significa que es el momento oportuno para la entrada de un nuevo equipo.

¿Cuáles son las posibilidades de que Mazda entre en la Fórmula 1?

No es tan difícil como puede parecer ya que hay una razón de peso por la que Mazda será un futuro fabricante de Fórmula 1: Toyota.

En 2015, Mazda terminó su asociación con la compañía Ford Motor y llegó a un acuerdo con el fabricante japonés Toyota.

El plan era construir una asociación a largo plazo con Mazda, que suministraba a Toyota su tecnología de motor diésel y gasolina SkyActive a cambio de los sistemas de celdas de combustible de hidrógeno de Toyota. A primera vista, esto tiene mucho sentido y, desde el punto de vista de los deportes de motor, podría ser el comienzo de una fructífera relación.

Desde 2002 a 2009, Toyota participó en el Campeonato Mundial de Fórmula Uno como un fabricante propio y con grandes presupuestos para invertir. El gran plan era crear una era de dominio mundial del automovilismo y la F1 era el único lugar para estar.

Ferrari, Lotus, McLaren e incluso, hasta cierto punto, sus rivales Honda disfrutaron del éxito a nivel de élite y ahora es el momento de que Toyota se uniera a esta lista. Sin embargo, simplemente no funcionó.

En 2002 (el primer año de Toyota), el equipo registró 14 abandonos en sus dos monoplazas con el piloto finlandés Mika Salo retirándose de cinco carreras seguidas desde el GP de Mónaco hasta el GP de Francia. El equipo terminó la temporada décimo en la clasificación del campeonato de constructores, pero las cosas mejoraron.

2005 fue la temporada más exitosa del equipo con los pilotos Jarno Trulli y Ralf Schumacher, que anotaron juntos un total de 88 puntos para terminar cuartos en el campeonato de constructores. Eso fue positivo, aunque las siguientes temporadas no serían tan buenas para Toyotas, aun así el equipo se mantuvo relativamente competitivo pero nunca fueron los favoritos.

Los grandes gastos realizados sin éxito llevaron a Toyota a dejar su plaza de Fórmula 1 al final de la temporada 2009, pero hay un negocio claramente inacabado en la categoría de automovilismo para la marca que se autodenominó ‘el monoplaza al frente’.

¿Proyecto conjunto Toyota/Mazda?

Esto lleva al escenario más probable para que aparezca el nombre de Mazda en la Fórmula Uno, y esto puede producirse como una asociación de F1 conjunta con Toyota. La F1 es un negocio costoso y si Toyota se uniese, es poco probable que lo hagan solos, así que, ¿y si puedes unir tus recursos con otro fabricante gigante?

Quién sabe cuáles pueden ser los objetivos a largo plazo de la asociación entre Mazda y Toyota, pero podéis estar seguros de que en algún momento la Fórmula 1 será un tema que esté sobre la mesa.

2021 sería un momento viable para unirse al campeonato, ya que se nivelaría con el resto de equipos donde la experiencia es un grado muy importante. Tanto Mazda como Toyota se beneficiarían enormemente de la exposición que ofrece la F1, en un deporte donde Mercedes se ha convertido en uno de los líderes del mercado.

Hay pocas dudas de que Toyota hubiera ganado al menos algunas carreras si hubieran seguido adelante con el proyecto, pero se habría gastado más dinero para hacer de la F1 un activo rentable desde un punto de vista de marketing. Ese ya no sería el caso con Mazda en el proyecto, y desde el punto de vista de los aficionados, es otro movimiento que tendría mucho sentido.

La F1 necesita nuevos integrantes y Toyota/Mazda podría ser uno de los equipos en lograrlo.